Historia de la fotografía

El primer fotolibro publicado de la historia: ‘The pencil of nature’

Primer fotolibro de la historia The Pencil of Nature

Dentro de ese increíble boom del fotolibro en el que estamos inmersos, es interesante ver cómo desde los orígenes de la historia de la fotografía, el formato libro fue bien visto como plataforma idónea de comercialización y distribución de la fotografía. Y es que, cinco años después de anunciarse los primeros procesos fotográficos, en 1844, William Fox Talbot, inventor de uno de ellos, el calotipo, comenzó a vender lo que se considera el primer libro fotográfico comercializado de la historia, ‘The pencil of nature’ (Anna Atkins, con su cianotípica obra Photographs of British Algae: Cyanotype Impressions (1843–53), tiene el honor de ser la primera, aunque sin comercializar). Un libro publicado en seis entregas, entre 1844 y 1846, que comprendía un total de 24 fotografías, pegadas a mano.

Primer fotolibro de la historia The Pencil of Nature
© William Fox Talbot, ‘The pencil of nature’

El libro fue producido en el taller que Fox Talbot fundó en 1843, en Reading (Inglaterra), llamado The Reading Establishment, y publicado por Longman, Brown, Green & Longmans en Londres. Entre las 24 imágenes, había paisajes, arquitectura, bodegones, objetos, reproducciones de obras de arte… un abanico que mostraba la capacidad del nuevo medio para captar la realidad. Acompañando cada fotografía, un texto, describía la imagen y servía también de pequeña introducción con el objetivo de conocer las posibilidades creativas y estéticas del calotipo.

William Fox Talbot, 'The pencil of nature'
© William Fox Talbot, ‘The pencil of nature’

El libro se distribuyó a 103 suscriptores, entre los que se encontraba la reina Victoria, un apoyo que no ayudó a evitar la ruina del taller de Fox Talbot, que tuvo que cerrar en 1846.

© William Fox Talbot, 'The pencil of nature'
© William Fox Talbot, ‘The pencil of nature’

Entre las imágenes de Fox Talbot, sorprende encontrar fotografías documentales, directas, que se adelantan muchos años a la fotografía pura que acabó imponiéndose al pictorialismo. La fotografía de la escalera y de la escoba resaltan ya, en esa infancia de la fotografía, su extraordinaria riqueza evocadora y de abstracción de la realidad. Una verdadera joya este primer fotolibro o libro de fotografías publicado de la historia.

 

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